Y no sólo eso, es que además sabe “venderte”.
Empieza con “no es porque sea mi nieto, pero (y aquí resalta una de tus virtudes)”.
O “no es porque lo diga yo, pero este nieto mío (otra virtud)”.
Tu abuela te está dando la lección más valiosa para tu negocio.
Nunca hace un listado enorme de tus características.
Habla de lo que te hace adorable
Imagina que tu negocio es el biohacking, enfocado a mujeres de más de 40 años que por la razón que sea, se han “abandonado”.
Entonces, haces tu publicidad preguntando:
¿Conoces los beneficios del biohacking?
Llega tu abuela y hace un amago de darte una colleja porque tu producto es un 10 pero la forma de comunicarlo es un 5.
Ella, que sabe lo qué es el biohacking porque se lo has contado, te quita el bolígrafo y escribe:
¿Sabes que puedes volver a entrar en esos vaqueros que tienes escondidos en el fondo del armario desde hace ni se sabe y volver a sentirte espectacular?
Su mensaje no sólo ha hecho que te entiendan sino que además ha conectado emocionalmente con tus futuras clientas.
Eso es exactamente lo que hago con los negocios de mis clientes.
Consigo que se entiendan, porque...
Esa es la diferencia entre tener miles de visitas y de seguidores con sus likes, o tener sólo buenos clientes que te den tranquilidad.
Vender sin parecer que vendes, porque a todos nos gusta comprar pero no que nos vendan.
Yo escribo por ti, con tu voz, “vendiéndote” como lo haría tu abuela mientras tú haces lo que más te gusta: ver cómo te compran.
Llévate los 6 principios para escribir textos que tu abuela entendería y tus clientes comprarían (incluyen deberes)
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Cualquier cosa que quieras contarme o duda que tengas, me escribes aquí.
Te deseo un buenísimo día, y muchas alegrías y prosperidad en tu negocio.
MAYTE ORTIZ
COPYWRITER